Estereotipos (por Bahía Chiniquez)

Fundamentación El tema del trabajo es “Estereotipos”. Comienzo el análisis haciendo referencia a la frase que aparece en el graffiti de la presentación de “Prezi”. Para explicitar las ideas contenidas en ese enunciado, adopto los

Fundamentación

El tema del trabajo es “Estereotipos”. Comienzo el análisis haciendo referencia a la frase que aparece en el graffiti de la presentación de “Prezi”. Para explicitar las ideas contenidas en ese enunciado, adopto los conceptos de “belleza” y “estética” que han desarrollado algunos filósofos a lo largo de la historia como Platón y Kant, entre otros.

Por un lado, la estética es una filosofía de valores donde también tiene su contravalor, por eso, la belleza no se puede tomar como único objeto de la filosofía, porque se concentraría la mirada en un sólo polo; por otro lado, la estética está íntimamente relacionada con la Belleza pero hay que tener en cuenta que “lo bello” es una categoría estética más.

La “belleza” es un concepto que comparten todos los estetas, dentro de las diferentes categorías estéticas, es la que se puede encontrar en la mayoría de los sistemas de pensamiento de cada filósofo, adquiriendo un carácter de valor ideal y supremo.

Según algunas concepciones filosóficas, la noción de “belleza” se encuentra implícita en la vida cotidiana. Día a día, las personas adjetivan como “bello” a distintos fenómenos. Desde fenómenos terrenales como la belleza corporal, hasta casos más abstractos como podría ser “la belleza del amor”.

La disciplina filosófica de la estética, más que establecer qué cosas son bellas, se cuestiona qué es lo que hace bellas a las cosas, es decir, cuál es la esencia de la belleza.

Respecto a la mirada corporal, podríamos cuestionarnos, desde la anterior pregunta filosófica, dónde se pone el acento de lo estético y lo bello en los estereotipos impuestos socialmente.

Desde filósofos como Descartes, se tomaba al pensamiento sin la presencia del cuerpo; Platón sostenía que “[…] mientras tengamos el cuerpo y esté nuestra alma mezclada con semejante mal, jamás alcanzaremos de manera suficiente lo que deseamos. Y lo que deseamos es la verdad […]”

De acuerdo a estos pensamientos filosóficos, se nos invita a pensar sobre la mirada que tenemos de nuestros cuerpos y sobre qué fundamentos está puesto el concepto de lo “bello” y “lo estético” en lo corporal; es decir, si antiguamente se concebía el cuerpo separado del alma y, el primero era considerado indigno para la persona, ¿dónde está la belleza en los cuerpos?

Un filósofo contemporáneo como Foucault le confiere relevancia al concepto de “lo corporal” y sostiene que el cuerpo ha estado directamente inmerso en una estrategia de poder, donde las relaciones lo cercan, lo marcan, lo doman, lo someten a suplicio, lo fuerzan a trabajos, lo obligan a unas ceremonias, exigen de él unos signos. Eso se va haciendo factible por el proceso de disciplinamiento, vigilancia y normalización a los que nos vemos sometidos desde que nacemos en nuestra sociedad y que poco a poco nos va constituyendo como sujetos. Esta disciplina, a la que hace referencia Foucault, cuya localización se remonta a la antigüedad pasando por la Edad Media y la inquisición, fabrica individuos como objetos y como instrumento de su ejercicio: es decir, el cuerpo sólo se convierte en fuerza útil, cuando es, a la vez, cuerpo productivo y cuerpo sometido.

Durante la primera mitad del siglo XIX, se desarrolla un movimiento socio-cultural denominado “Romanticismo”. Aparecen nuevos ideales de belleza del cuerpo femenino, nuevas modas y actitudes corporales. Se produce así una metamorfosis en la que la delgadez, las líneas estiradas, los gestos aligerados, acompañan la profunda transformación de la mujer. Comienzan a difundirse cada vez más las tablas de pesos ideal, los ejercicios para mantener la silueta, y se multiplican progresivamente los maquillajes y los tratamientos aplicados a todo el cuerpo.

De este modo, se inicia una estrategia infalible de mercado que progresivamente irá multiplicando las estéticas y los productos para los cuerpos , y que bajo la apariencia de la autonomía y la voluntad del individuo sobre su cuerpo, promueve la incorporación de determinados modelos de cuerpos socialmente legitimados, y niega otros.

Luego de este breve recorrido histórico sobre el cuerpo, destaco varios interrogantes que han tenido resonancia en mi mente, planteándome la posibilidad de contestar las siguientes preguntas que me guiaron a para la realización del trabajo: ¿es posible hablar de una estética del cuerpo?; ¿se pueden cuestionar los conceptos de “estética” y “belleza de lo corporal”?; ¿qué valor tiene lo estético desde el punto de vista del cuerpo?; se puede encontrar la idea de lo bello como valor absoluto?; ¿somos realmente libres con nuestro cuerpo?

Estamos en una era donde se mezclan conceptos antiguos sobre nuestra corporalidad que nos hacen pensar y cuestionar acerca de la percepción que tenemos sobre los cuerpos y la forma de manifestación de los mismos.

Nuestra vida cotidiana se ve cada vez más invadida por un mercado que tiene infinidad de ofertas para nuestro cuerpo: nos vemos lidiando con ese cuerpo sujetado a un mercado que siempre pide y ofrece más, más belleza, más músculos, más senos, más fuerza, más dominio, más control, más hábil, más útil a tal punto de cuestionarnos cuáles son los límites de lo estético y la belleza; todo ello posible por una tecnología que promete lograr lo imposible.

Vemos así, un cuerpo al que se quiere expandir en términos exponenciales desafiando a la muerte y buscando hacerlo inmortal.

A partir de esto me plantearía si somos capaces de discernir cuál es el límite estético de la belleza de acuerdo a los estándares sociales, y si realmente llegaremos, en algún momento de nuestras vidas, a ser libres con nuestro cuerpo.

Como cierre de este trabajo, con el objetivo de ilustrar la temática, presento un enlace a un video para reflexionar sobre nosotros mismos.

https://prezi.com/view/VsayQb2mbXz7U69NUreT/

Referencias

Cachorro, Gabriel, Cuerpo y subjetividad, La Plata, UNLP, 2007

Citro, Silvia, Cuerpos plurales: antropología de y desde los cuerpos, Buenos Aires, Biblos, 2010

Foucault, Michel, Vigilar y castigar, Buenos Aires, Siglo XXI, 2002

Páginas de Internet y youtube

Una opinión en “Estereotipos (por Bahía Chiniquez)

  1. Consideramos que los estereotipos son algo insignificante, que no le tendríamos que dar importancia, porque si todo el mundo le diera importancia estaríamos siempre avergonzados por nuestro cuerpo o por lo que fuere.
    El trabajo que realizo está muy bueno por como lo hizo ,como lo expresó y la última pregunta en forma de duda, está muy interesante y excelente.
    Y con respecto al mercado está bien lo q puso pero agregariamos lo q se debería hacer, es decir que tengan en cuenta a todxs, porque todos tenemos derecho a mostrarnos tal cual somos, no importa el físico, lo importante es que el mercado nos haga entender que todos tenemos la misma oportunidad porque no existe la exclusión social, es rechazo por la humanidad y eso tiene que dejar de existir, ya que todos somos humanos y merecemos las mismas posibilidades

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